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Жанр: Проза
Форма: Роман
El libro segundo. El jefe quinto.Книга вторая. Глава сорок пятая. На испанском языке.

A quien llama la campana. По ком звонит колокол.

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   A quien llama la campana

   El jefe quinto


   Notado, es habitual sobre creciente el rumor de los aviones, que Roberto Dzhordan ha oído, todavía cuando ha caído junto con el caballo, crecía. Berrendo lo oía también. Su persona magra se ha oscurecido, - él sabía que esto no pueden ser los aviones de los franquistas.
   Los aviones eran realmente republicano, el apoyo de aviación de la llegada de Goltsa. Por su tarea bombardear las posiciones de los fascistas, que con precaución los han abandonado, habiendo conocido sobre esto, - en este país de nada no es posible esconder y hacer es secreto, todo en seguida se hacía conocido a todo. Pero cada bomba es de utilidad, que y no máximo, no aquella, en que contaban. El eco de las rupturas lejanas se oía y antes, pero por primera vez Roberto Dzhordan ha notado que el sonido de las rupturas no es vinculado al rumor de los aviones. Esto podía significar solamente uno son había no aquellos aviones, que echaban ya las bombas, es probable, esto eran otros aviones que volaban a otras posiciones, está próximo a aquel lugar, donde estaba Roberto Dzhordan. Él pensaba que Goltsu ya es conocido con seguridad sobre la explosión del puente, y él no podía dirigir de ellos bombardear el puente, y esto significa que los aviones tenían otros objetivos, es posible después por la línea del frente que se iba a las espaldas de Dzhordana después en la montaña. Él es mental, ya рефлекторно, siempre presentaba la posición en la localidad y conseguía correlacionarlo con el mapa del lugar, sobre que había unas posiciones que combaten. Los aviones debían aparecer a la derecha de Dzhordana, si solamente él ha determinado correctamente su ruta.
   Беррендо ha agarrado al caballo y ha dado oídos al gol de los motores de aviones, que se hacía todo más claramente. Que se dispersaban más abajo de ello por la cuesta los jinetes se han parado también y esperaban la orden. Salir al espacio abierto, cuando cada segundo pueden volar los aviones de bombardeo, era irrazonable para cualquier militar, como si eso fuera el republicano o su enemigo, el fascista. No sabe, así como cuando van a bombardear los pilotos. Lo comprendían Roberto Dzhordan, y Berrendo y los jinetes del grupo de caballería. Roberto, habiendo visto que se han atrasado, ha sentido el enojo, quería acabar todo esto antes de que él pierda la conciencia. Lo que él lo perderá, Roberto no dudaba. Tarde o temprano. Mejor tarde, ahora, cuando la situación comienza a cambiarse, mejor tarde. Pero los aviones pasarán rápidamente, y Berrendo seguirá la marcha, atravesando el desfiladero es más alto por la corriente, como ha pensado y como esto le era mostrado por las huellas de los cascos, todavía visible, a pesar de la nieve que se derretía rápidamente.
   De la tierra, que se calienta en el sol sembrada de las agujas de pino, salía el olor sazonado que llama las cosquillas en la nariz, pero agradable y muy vivo.« No bastaba todavía comenzar чихать, - ha pensado Roberto, y ha frotado por la mano la nariz. La irritación ha pasado, había solamente una impaciencia y que se ha hecho torpe el dolor en la cadera rota. El pie él no sentía todo, el entumecimiento se levantaba hacia arriba y ha alcanzado los riñones. Pero valía la pena intentar mover el pie o el cuerpo, como lo atravesaba por el corte apenas llevado por el dolor, que entorpece la razón, es lo que Dzhordan temía lo más posible, la pérdida de la conciencia del dolor o del hematoma grande, la sangre, se derramaba de разодранной por el hueso en la tela. Más vale Sin embargo que la crisis interior, sin ruptura de la capa exterior de la piel, de otro modo ya hace mucho he perdido la conciencia, parecía a Roberto, pero esto era el triste consuelo. No es necesario consolar, especialmente a mí es ahora. No cada uno puede vivir toda la vida tan rápidamente, aunque y no uno moriré joven. Puede ser, algo en esto en todo es tal que en algunos días consigue vivir la vida completa, y morir sin envejecer.
   Él ha levantado un poco la cabeza para persuadirse que es capaz todavía de ver. El jefe del grupo de caballería se estancaba como antes y miraba atentamente ante el cielo. A través de la mira de Dzhordanu se veía bien su persona. Los españoles, pensaba él, no saben esconder que a sobre la ducha. Ahora él espera, mientras pasen los aviones, espoleará después al caballo cansado y saldrá un poco más abajo de aquel lugar, donde estoy, y encontrará la muerte. Los años a ello poca más que, puede ser y tanto, los españoles se ven crecido antes de otros pueblos, por lo menos, antes de ingleses y los franceses. De aquí no fallaré, si no pierdo la conciencia. Si no se irá de mí mi conciencia, y junto con él y María, Pilar y Pablo, todo otro, y Golts y la guerra y los puentes y mi regreso al comienzo del semestre, que no tiene lugar nunca. Llegarán los alumnos, y serán enseñados el español por otro. Mal esto o es bueno, no sé.
   Dzhordan ha bajado la cabeza a la culata, ha apretado los ojos del dolor, después ha levantado despacio la cabeza y no ha visto al teniente Berrendo. Él ha frotado los ojos de las mangas de la camisa protectora, ha movido la mirada a la derecha y ha visto que Berrendo se dirige despacio al grupo un poco que se ha atrasado de él y algo les muestra por la mano. No es tonto se encontraba el teniente Berrendo, no es tonto mucho, si habiendo descubierto matado, antes a ellos quitado, gris en las manzanas el caballo magnífico, se ha dado cuenta que sobre ella alguien iba de los guerrilleros, y poco probable se han sentado los dos a caballo de alguien, entonces el que iba en el caballo, se ha quedado cubrir la retirada todo el grupo, y él en algún sitio al lado, puede ser herido, y puede ser y no existe, puede ser y es matado, está en algún sitio, pero puede ser no es matado, y espera ello para capturar consigo. Al asedio del Sordo él no ha creído que los guerrilleros se han pegado un tiro, y se encontraba los derechos. Era derecho él y ahora, pero retroceder él no pensaba, habiendo decidido hacer la parada pequeña, y los aviones zumbaban ya casi sobre la cabeza, no es posible salir al terreno despejado. Джордан es desengañado ha pensado que de aquí él no sacará, pero se descubrirá, y las fuerzas se iban todos. Principal, no perder la conciencia. La conciencia se iba. Los pensamientos corrían con indolencia, sin percepción habitual aguda de la realidad. Esto es peligroso, pensaba Roberto, y no notaré, cómo se derrumbaré en la oscuridad, es necesario inventar. Él ha probado mover por el pie izquierdo. Es extraño que el dolor ti era, se perdía por completo. De veras se negarán a la persecución y volver en La-Granhu, esto no entraba en los planes de Roberto Dzhordana. A este caso él no tenía plan, aunque, además, ha pensado él, es claro, último. Es una pena que resultará matar a nadie entonces no. Bueno, y es así sobre la guerra. Desangrar y encontrarse en el cautiverio, sin haber tomado consigo a nadie, y pegarse un tiro, las cosas diferentes, pero en total uno. ¿Cómo allí María, Pilar, Pablo? Si han conseguido irse lejos, puede ser han decidido alejarse y cubrirse en las montañas, aunque además, esto es peor, encontrarán da lo mismo, más vale ух se va tanto, sacará cuanto las fuerzas a ellos y a los caballos.
   Que brillan en los rayos del sol de la mañana los aviones han aparecido a la derecha de Roberto Dzhordana. Volaban muy bajo, sin temer ningunos cañones antiaéreos. Tal vuelo se llama que afeita y de tal altura no bombardean, ha notado sobre Dzhordan y ha mirado a un lado el grupo de caballería. Los jinetes se han reagrupado y se han negado claramente a la persecución del grupo Pablo y trataban más de prisa de cubrirse en la espesura del bosque, moviendo ya en dirección opuesta y acelerando. Es necesario, ha pensado Roberto, tiene que pegar un tiro más y a nadie de no podré matar.
   El estrépito de los aviones, que pasaban bajo sobre él, ha hecho temblar el lecho de las agujas de pino bajo Dzhordanom, por algún tiempo excepto el estrépito de nada era audible la rama sobre el arbusto delante temblaban es menudo. Джордана ha bañado con la onda de los tornillos, ha recorrido por los arbustos, siendo puesto tras de los aviones. De ellos era mucho, los cazas, achatados «москито» y los aviones de bombardeo. Y no pensaban lejos volar. Habiendo pasado más abajo de aquel lugar, donde estaba Roberto, habiendo alejado, pero no tanto que él no los vea, empezaban a dar vueltas, los aviones de bombardeo es pausado y torpe, acostando al ala derecha, y «москито» por la inversión. Los pilotos rusos, ha pensado Dzhordan, esto han inventado este difícil para el piloto el viraje en un plano, sin cambiar la esquina de la inclinación de los planos. Que van a bombardear, no se ve de aquí, pero en algún sitio bajo La-Granhoy, puede ser el ejército, retirado de las posiciones, los franquistas no importunar por el disfraz, en la esperanza volver pronto a las posiciones dejadas por un próximo bombardeo. Realmente, poco tiempo después se han oído muy fuerte y próximo бомбовый las rupturas, ha estirado hacia arriba el humo negro y era puesto sobre отлогим por el descenso a la llanura. Pero dos-tres aviones, los aviones de bombardeo, picaban directamente a la cuesta, sobre que estaba Roberto. Es necesario, ha sido pensado a ello, pensaba nunca que aquí tal será mi fin. Probable los pilotos han notado el movimiento urgente del grupo de caballería, bastante numeroso para pensar en el movimiento imperceptible. Los españoles no quieren el disfraz, pensaba Dzhordan, no quieren cumplir todas las prescripciones por la gestión de combate la acción, pero combaten es abnegado y se atrevía, los descendientes dignos de los caballeros, pero no la imagen triste. Y que, - abnegado, - se ha preguntado e inmediatamente ha respondido el americano.
   Las primeras rupturas han cubierto justamente aquel lugar, donde se iba el grupo Berrendo y eran puestos más arriba por la cuesta, formando al dinamitero. Han volado hacia arriba los árboles, los troncos y las ramas, las piedras, el humo negro y unos pedazos negros, pero esto no era la tierra. Esto eran los restos roto en клочья de los jinetes y sus caballos, - la muerte rápida e indolora para el soldado. Los aviones, habiendose librado de la parte de las bombas, han pasado sobre Dzhordanom y empezaban de nuevo a dar vueltas, pero ya detrás de él. Él oía este rumor que pasa en aulla y pensaba que en el mismo lugar los pilotos no tirar la bomba, entonces ahora sus colas. Aulla ha pasado en el chillido ensordecedor, en que era posible ya distinguir el silbido de las bombas. Джордан se ha hundido por la persona en las agujas de pino y ha sentido, cómo ellos укололи a ello la frente y las mejillas. Él ha puesto el autómata delante y agarraba por su mano derecha estirada. La Tierra se ha agitado y se ha ido de debajo de él, el humo acre en seguida ha penentrado en las ventanas, eran echadas de arriba las ramas. Significa, mucho al lado, ha pensado Roberto, completamente al lado, y la tierra se agitaba y se iba de debajo de mí exactamente como esa vez, cuando él era con María, ninguna diferencia. Solamente entonces era el arrebatamiento, y es ahora el horror del desconocido. Pero la vez oigo todavía el estrépito y siento, cómo por la espalda baten комья las tierras y las piedras, entonces no todo es tan malo. No mal. El agradecimiento bueno de los pilotos por la explosión del puente, sino también es así también. No esperes el agradecimiento sobre la guerra, y combate, mientras haya unas fuerzas. Se hunde en la tierra, rebasa todas las medidas en ella por todo el cuerpo, si puedes, y si no existe, espera, mientras la bomba se rompa tanto cerca, por cuanto no podrás comprender esto. La Tierra temblaba y se movía, a la parte superior sobre Dzhordana se ha derrumbado la parte superior del pino, en que raíces él ha encontrado a él el amparo, pero el tronco ha caído al lado y lo ha cubierto por completo con las ramas. Aquí y el disfraz de los republicanos, pensaba él, es muy cuidadoso de su parte.
   Mientras tanto ha comenzado la interrupción pequeña, los aviones se han ido a la escala siguiente cuesta abajo, levantando al mismo tiempo hacia arriba, tomando la altura despacio, pero inevitablemente y cayendo hacia abajo y a la derecha, al mismo tiempo han parecido oír los turnos ametralladores. Baten así las ametralladoras de grueso calibre de los cazas, casi ya los cañones, ha comprendido Dzhordan, fusilan de arriba al enemigo. Sí, ha pasado en propiedad ahora al grupo de los franquistas. Pero es bueno que ahora María es salvada, perseguir el grupo Pablo ellos no serán puntual después del bombardeo, e irán lamer las heridas en La-Granhu o Segoviyu. La tercera escala era más terrible y Dzhordan a través de las ramas veía y oía, ligeramente habiendo levantado la cabeza, como a él corrían estos monstruos, volaban, y aullaban y han pasado y se han ido atrás. El silbido de las bombas se ha quedado. Y bien, aquí, - ha conseguido pensar todavía el dinamitero, es ya mis bombas, - y se ha derrumbado a algún lugar.
   Las explosiones han levantado ya la cuesta cubierta de heridas de la montaña, los árboles y los arbustos en negro-amarillo al humo se han difundido en las partes, de los embudos enormes iba el humo, todo el espacio ante Roberto se ha convertido en el amasijo continuo, y salían los pinos raros que han quedado vivo, de algunos solamente los troncos, humeaba el humo acre y eran dejados en la tierra los pedazos de la corteza, las ramas menudas que no han llegado a tiempo todavía caer allá, de donde su fuerza sobrehumana ha arrancado por la voluntad y ha echado atrás. Las piedras arrancadas de la tierra, como si las plumillas, han golpeado por los troncos de los árboles, посекли las ramas de aquellos árboles, que han quedado vivo de la explosión y, habiendo clavado en el pedazo de la roca que salía un poco a la izquierda y detrás de Roberto, se han difundido en la grava menuda.
   Los aviones han hecho el trabajo. Los aviones volaban. Último han pasado sobre la montaña los cazas del acompañamiento, y los pilotos han examinado con atención las consecuencias del bombardeo. El rumor se alejaba. Roberto Dzhordan era sin conciencia. Él estaba, sin producir de la mano derecha pequeño máquina, la mano izquierda es estirada a lo largo del cuerpo, la cabeza уткнулась en la rama del pino que ha caído a él. Solamente los pies en las sandalias en веревочной a la suela salían de debajo de las ramas. Todo ha callado. No es audible el canto de la mañana de los pájaros, no zumban los insectos sobre los colores primaverales, solamente la ardilla grande anaranjada ha sacado la nariz curiosa del grieta, ha reconocido el olor y, brillando por el ojo negro, en dos saltos ha saltado por tierra a los pies de Roberto y habiendo asombrado los ha mirado, después, como si habiendose asustado algo, se ha levantado al trozo del pino y de él ha llevado fuera de este lugar.
   La conciencia a Dzhordanu volvía por los empujones. Pero volvía. Había primero una sensación que él duerme, pero ya en aquella fase del sueño, cuando es inminente el despertar y todo se percibe como a la pérdida de la conciencia a algunas personas – la oscuridad, pero todo es audible y hacer de nada no es posible, aunque algo ya ha dado a comprender claro, donde él y que con él. Con trabajo él ha abierto los ojos, los ha frotado llenado por el polvo y las agujas menudas secas, ha tratado de volver la cabeza a la izquierda. Ha resultado, y la luz del día a través de las ramas de pino, ha golpeado en los ojos. A través de las ramas lo miraba a persona de alguien alarmada, pero curioso. La persona del muchacho moreno, el adolescente. Son fruncidas trataba de discernir, es vivo Roberto o no. El muchacho se ha sentado en корточки y ha apartado las ramas, su persona resultó completamente cerca a Dzhordanu. El muchacho callaba. Callaba y miraba. Las cejas son fruncidas, - pero es visto algo en todo el aspecto de Roberto Dzhordana llamaba su simpatía, y se ha reflejado al adolescente en los ojos.
   - ¿Quien ti, el muchacho? - Ha preguntado Dzhordan y le parece que él ha dicho fuertemente. Pero el muchacho se ha inclinado a él y daba oídos, tratando comprender que han susurrado los labios de Roberto Dzhordana.
   La sombra de aún una cabeza ha tapado los rayos del sol que atravesaban a través de las ramas vellosas de pino. Esto era ya mucho no la persona joven, Anselmo enjuto, metido, que recordaba, ha pensado Roberto. Ансельмо ha muerto a la explosión del puente, era matado no por la bala, y el trozo de la construcción metálica del puente, que ha salido de la granja. El anciano y el muchacho miraban Dzhordana poco tiempo. Han arrastrado a un lado los restos del pino derribado por la explosión y a su mirada se ha abierto el cuadro del cuerpo casi inanimado. Roberto Dzhordan no podía hasta moverse de la hemorragia interna, de la contusión y de las heridas menudas sobre la espalda, la sangre en ellos se ha arrollado ya, y toda la espalda se veía cubierto de heridas. Si los ojos abiertos y los labios que se mueven, era posible ser seguro que ante ellos la víctima mortal.
   - Miras bueno, Álvaro, ayuda arrastrar las ramas más allá, - ha dicho el anciano que se ha cogido por la parte superior del pino y habiéndola corrido más allá de Dzhordana. El muchacho ha asido otras ramas y los ha llevado más allá, se ha parado, ha mirado el abuelo y ha preguntado:
   - ¿Que con él haremos, el abuelo, de repente él el fascista? – Él atentamente es hostil miraba Roberto que está, - el won, a él los cabellos largo y claro, y en general él del español no es parecido.
   - No es parecido, no es parecido así. No todos, quien no es parecido al español, los enemigos del pueblo español. Este muchacho es puntual no el franquista, mi muchacho, - él ha mirado con atención a Roberto Dzhordana, se ha acercado después a su cabeza, se ha sentado y ha preguntado:
   - ¿¿Ti del grupo del sordo o Pablo, ti del guerrillero, el muchacho?
   Roberto Dzhordan, luchando con los fracasos en la oscuridad, ha asentido con la cabeza solamente y es apenas audible ha susurrado:
   - Pablo, - él ha tratado de levantar la cabeza, pero el anciano más bien que ha comprendido por гудам dicho, le ha dicho, es más suave ya y en paternal:
   - No es necesario, está, mí veo, cómo a ti es malo, pero nada, te repondremos y destruirás de nuevo a los fascistas, - él ha sonreído el pliegue se han desbandado por la persona a los ojos, después él se ha vuelto a Álvaro.
   - Baja, lleva aquellos caballos que hemos cogido con tú y стреножили, cojo, tercero, toma también, sobre ella irás.
   El muchacho ha asentido con la cabeza y ha hechado a correr hacia abajo por la cuesta, retorcida por las explosiones, manoteando saltando de la impaciencia de paso.
   - Y ti está, el muchacho, sufre, ahora te llevaremos a en la aldea, sanaremos. – él ha mirado a algún lugar encima de Dzhordana que está, - la república comienza, todo va bien. Es a mi nieto, el muchacho bueno, ahora él llevará los caballos, él vencerá, él ya completamente grande. Él se ha sentado cerca de la cabeza de Roberto, ha metido la palma a ello bajo la mejilla y ha levantado un poco la cabeza, habiendo metido bajo ella una cosa doblada parecida a la camisa, el color azul oscuro y ha bajado cuidadosamente la cabeza a ella.
   - Y bien, aquí, ahora más vale estarte, el amigo. Ti está tranquilamente, la sangre a ti no basta, en general sobre la espalda y se ha secado ya, esto no es peligroso, he aquí el pie es roto. Rompen así los pies los picadores, cuando el toro hará caer al caballo, y cae en que no ha llegado a tiempo saltar a la persona, y rompe a ello los pies. A ti aquí una ha roto solamente, y podría las dos. Sale, Pablo te ha dejado aquí.
   Джордан, escuchando en silencio al anciano, ha meneado la cabeza, sin levántarla, por cuanto esto era posible.
   - ¿Significa, te has quedado y no ha querido que Pablo te haya matado de un tiro? Esto es bueno, pegarse un tiro siempre y más se puede, el amigo. Esto es más correcto, y no es necesario importunar, ya que esto es difícil, matar al amigo-guerrillero.
   Él hablaba y hablaba. Él trataba de distraer a Roberto y dejarlo de nuevo perder la conciencia. Él lo ha dicho que ellos del pueblecito pequeño de aquella parte de la cuesta, pero con el nombre largo de La-Kasa-de-la-Pradera que casi simplemente la casería en el sordo el lugar montañoso y poblado de bosques, cerca de la Dignidad-Ildefonso, casi sobre la línea del frente, pero con el nieto iban examinar los nuevos pastaderos, y sobre el amanecer han oído el bombardeo. Veían los aviones que pican y cuando todo ha acabado, han llegado aquí para mirar el resultado del bombardeo y han visto muchos caballos pegados, los jinetes, algunos eran vivos todavía, como así él, como Dzhordan. Él ha callado un poco Roberto ha comprendido que el anciano ha matado de un tiro herido. El anciano ha comprendido también que él ha adivinado, y esto le era desagradable. Para traducir a otro, él ha dicho:
   - Los caballos vivos hemos cogido, da lo mismo aquí nadie ya de los franquistas no llegará, demasiado el frente ha avanzado, la llegada va ello no está para esto, y nuestra, el que por la república los caballos semivivos del miedo no son necesario. Además algunos herido. Una no muy, solamente el pie es estropeado un poco, y bien, así ella y te hemos tomado también, como aquí. Solamente tres, es justamente a tanto nosotros es necesario, el amigo.
   Él hablaba por la lengua muy simple y cotidiana y todo estaba claro, - que es posible y es necesario salvar, el anciano salvará, sin compadecer, ni, ni el nieto y que es extraño y no es posible salvar, él cesará los tormentos que muere, como si eso fuera el caballo, o el enemigo herido. Esto es normal para él, para la guerra, para todo es normal, pensaba Roberto, pero él tiene vergüenza esto, como Anselmo. Él no quiere matar. Acaso es posible querer matar, poco probable, entonces es la enfermedad.
   ¿Te es ha explosionado el puente, el muchacho? – Ha preguntado de repente el anciano y miraba con ojos escrutadores Roberto.
   Djordan ha balanceado afirmativamente por la cabeza.
   - Y pensaba, – bastante ha pronunciado el anciano y miraba aprobativamente Roberto, sonriendo unos ojos, - Anselmo me hablaba que ha llevado al dinamitero de Navasserady, de allá, de los republicanos. ¿Donde él, se ha ido con Pablo?
   Roberto ha balanceado también por la cabeza, pero es negativo ya.
   Él se ha acordado a Anselmo que está. Un Anselmo pequeño y cano. Nudoso y fuerte, que llevaba las mochillas con la dinamita y la víctima mortal porque tuvo que explosionar el puente sin detonadores, la granada, el alambre de los Anselmo, que los cheques, ha devanado a él a la mano. Así él con ella en la mano se ha quedado estar cerca del puente, explosionado por ello. El puente ha explosionado Anselmo, ha pensado Roberto. Ha muerto además. No de la bala, y que demasiado sea al lado con la explosión, y esto eres culpable, sabías que a tal distancia se encuentra es muy peligroso al lado con la explosión de la construcción metálica. La guerra acaso no es peligroso, se ha preguntado Dzhordan. Puede ser y hace mucho has muerto, y ahora en el paraíso. El paraíso no existe, el infierno también, la religión no existen más, era anulada por la república. No vale la pena chasquear a los campesinos no instruídos.
   El anciano ha percibido gastar sobre la muerte de Anselmo penosamente. Se veía, como él se ha afligido y callaba, sin saber. Que decir Dzhordanu en esto. Él se ha vuelto las espaldas y miraba a un lado, donde debía aparecer su nieto, Álvaro. El muchacho hasta ahora no se veía.
   - De nada, compañeros, después me contarás todo sobre Anselmo. Lo sé tanto, es cuánto y.
   Él se hacía poco locuaz de nuevo, se ha levantado y miraba a un lado los lugares, donde se encontraba el grupo de caballería, cuando ellos eran sorprendidos por el bombardeo. Él oía el ruido de los cascos y el resuello de caballo descontento, pero al muchacho no veía.
   Álvaro iba sobre el caballo delantero, y de ello era visible apenas por alto el grano del caballo de combate de caballería. Hasta los estribos él no sacaba y apretaba por las rodillas en los pantalones grises campesinos del lado del caballo. Otro dos iban, atado por la cuerda a la silla primero. Último cojeaba apenas visiblemente, apretando a la pata trasera izquierda.
   El anciano sabía por lo visto que el grupo de La-Granhi ha echado en la persecución del grupo Pablo y Pilar. Sabía, cuánto ellos, que distancia han pasado y veía, cómo ha comenzado el bombardeo y él ha contado correctamente que aquí ellos no volver, estos que han quedado vivo, habiendo dejado a las personas heridas, y los caballos que se han desbandado de las explosiones por el bosque. Con interés, ha muerto o el teniente Berrendo vivo, pensaba Roberto.
   El segundo caballo por algo era cargado.
   El muchacho ha llegado al anciano y Roberto Dzhordanu.
   Dzhordan ha visto que los caballos de caballería. Amusgaban es inquieto y roncaban, habiendo olfateado el olor de la sangre.
   - Agarra los caballos, Álvaro, mientras no haga algo, - ha dicho el anciano y se ha acercado al caballo cargado. La carga consistía de las capas-aumentos, los rifles, los correajes con los cartuchos y unas cajas, cubiertas por la piel, - en aquellos lugares, donde no ha bastado el aumento, todo esto asomaba afuera. El anciano ha sacado un pequeño destral.
   Él se ha alejado al pino joven, ha cortado a ella y empezaba a derribar las ramas, a veces взглядывая оценивающе a la figura de Roberto Dzhordana. El muchacho se empantanaba, agarrando al caballo delantero en el motivo y dándole palmadas en el cuello. El caballo trataba llegarán hasta la hierba debajo de los pies el muchacho y arrebataba a veces los copos, el muchacho retrocedía, el motivo se ponía tenso el caballo cabeceaba, descontento.
   El anciano se ha acercado a Roberto y ha aplicado el tronco desbastado del pino al pie izquierdo que está. Satisfecho хмыкнув, él ha sacado la cuerda, se ha vuelto a herido y le ha sonreído alegremente:
   - Ahora te repararemos, con la ayuda aquí este palo, - ha dicho él, - Álvaro, ata al caballo y acercarseme, ayuda volverlo a la espalda.
   Los dos han vuelto cuidadosamente a Roberto, él no ha gemido y ahora estaba y miraba callando en el cielo, indiferente a todo que con él pasaba. ¡El anciano ha aplicado al pie de la parte exterior el palo que olía el alquitrán y pegajoso, y cuidado! pero empezaba a atar bastante con fuerza el palo al pie, levantando el pie de Dzhordana y mirando ello a la cara. A Roberto sobre la frente han actuado las gotas del sudor, el sudor caía por el cuello, sobre él giraban las mosquitas, y él por la mano los ha echado, después un poco habiendo levantado la cabeza, ha mirado lo que hacía con su pie el anciano. Él ha comprendido ya que esto es necesario, porque con el pie interrumpido él no sostendrá el viaje en el caballo, y era así la posibilidad de reducir los sufrimientos herido.
   - ¿Donde has aprendido esto, el amigo? – Ha preguntado él bastante fuertemente que el anciano oiga.
   - Y bien, aquí, de ti más vale ya, y ya que también no comenzábamos a curar tu pie roto por el caballo, - él contento de él, ha metido exactamente los fines de la cuerda entre el palo que cumplía el papel del neumático, y el pie, ha secado después las manos sobre los pantalones, admirando el trabajo, - a nosotros en las montañas y no tales crisis pasan a los pastores y a los animales. Así que esto no en primero, el compañero, te es ahora nosotros cargaremos al caballo, - es muy solemne y ha dicho con gravedad afectada él.
   Con el muchacho han escogido el cerrillo pequeño, han llevado a él al caballo con la silla, el muchacho se ha quedado tenerla, y el anciano ha tomado Dzhordana por los hombros y ha arrastrado por tierra, Dzhordan lo ayudaba por el pie sano, apartando de la tierra. El anciano lo ha notado, pero se ha callado. Habiendo arrastrado a Roberto al cerrillo pequeño, él ha ordenado conducir al muchacho al caballo, y la silla resultó casi a nivel del herido que está. Es poco hasta más abajo. El anciano ha arrastrado Dzhordana a la espalda del caballo, y ha ordenado acostarse a ello a la cerviz. Roberto se ha acostado y la ha abrazado el cuello, ha vuelto la cabeza, pero el muchacho tenía con fuerza el motivo. El anciano ha atado por la cuerda y el Roberto a la silla y al cuerpo del caballo, habiendo dejado pasar la cuerda bajo su vientre, para seguridad.
   Es que no caigas de nuevo con ella y no ha roto el segundo pie, el amigo, sufre, a nosotros aquí ir cerca, - él ha dado una vuelta alrededor con atención al caballo, ha comprobado la cincha. El pie con el palo salía un poco a un lado y hacia abajo, de ella no es posible encorvar, el anciano ha puesto el segundo pie de Dzhordana en el estribo.
   El muchacho ha tomado el autómata de Roberto, ha mirado con atención alrededor y ha entrado a la mula de carga, entre la carga y la cabeza de la yegua, tranquilo y no строевой, y el caballo campesino.
   Se han puesto en marcha silenciosamente cuesta arriba, recorriendo los embudos y los árboles, tumbados por la explosión.
   Dzhordan, tan pronto como el caballo ha hecho los primeros pasos, el dolor no ha sentido, pero el pie, con el neumático improvisado, atado a ella, si de ella no tender, se movía de lado a lado y el dolor, en cierto modo, se daba no en el lugar de la crisis, pero en los riñones. Este dolor era fuerte, de ella cubría con el velo del ojo, actuaba el sudor y, cayendo por la espalda cubierta de heridas, hacía daño las heridas que se han apretado y comenzaban саднить todo más fuerte. Pero es todo de nada, - pensaba Dzhordan, es de nada. Es enfermo solamente mucho, y así de nada, el caballo empieza a balancearse a la marcha lenta, y el pie a tener que tener esto apretado al caballo, dejar ir a libertad. Se puede soportarlo, sufriremos, ha decidido él. Todo continúa. El anciano recuerda mucho Anselmo, y exteriormente y el carácter. Una aquí a ellos la raza de los serranos. La ale de Sordo sordo, que ha muerto sobre la colina parecida al chancro, también de aquella raza. Son ahora los sorbo de su whisky, o la absenta, no, más vale el whisky y más, sufrirá. Беррендо era aquel teniente que no ha creído en el efugio del Sordo. Es necesario después preguntar al anciano, si era entre matado el teniente Berrendo. Los sorbo el whisky o la vodka mejorarían mi disposición. La vodka, con que era agasajado con Karkov, es buena del martini, no tiene es brillante propio sabor expresado, como el whisky y la absenta. Sino también así, como la bebida independiente es buena también, si frío. Entonces Karkov la ha vertido en las altas copas, y no en los vasos y no ha tirado allá el hielo, como en el whisky. Y era así fría y puro como el mantel en la mesa a Karkova. Todo era alrededor puro. En ventana trepaban las ramas de los árboles, los pájaros gritaban fabulosamente, como siempre en primavera. A Madrid bajaba el crepúsculo y como siempre, en seguida стемнело. En las montañas se oscurece rápidamente, en Madrid también, con María íbamos a quitar el número en el hotel. En "la Florida". Allí lo mejor de todo, allí las sábanas blancas y corrujientes, pero dan de comer allí mal. Con interés, que María sería en aquellas condiciones. Pelado y tímido, como la gamuza montañosa. Pero ella no de la familia campesina, esto se ve por las manos, y Pilar hablaba que su padre era el alcalde de la ciudad, es necesario para esto la formación. Que formación, es tan dotada a la raza connatural, basta de mirar su andar, a los tobillos, a la vuelta de la cabeza, y la mirada a ella de la campesina de ningún modo espesa, nada, excepto el trabajo pesado y la gestación de los niños que no veía. No quería conducirla a Geylordu, había un asunto, la tiene nada que allí hacer entre las conversaciones militares, libre y muy valiente. Los jefes españoles que aprendían en Rusia, no reparan en expresiones. Y aquí, a Pablo nadie tiene vergüenza en las expresiones, María se ha acostumbrado, pero da lo mismo tiene nada que allí hacer. Donde es ahora el grupo, María, Pilar, penetran en Gredos, pero la vía lejano y peligroso, es a mucho ejército de los franquistas y los puestos en los lugares claves. A Pablo los bastará la mente dar una vuelta alrededor. A Pablo a todo bastará la mente, cotidiano y el instinto del animal a él es desarrollado bien. Esto es necesario en las montañas, en tales situaciones, de otro modo a todo el grupo la tapa. Estaba seguro que Pablo puede llevar el grupo en Gredos. Y estoy seguro ahora. Si puedo ser todavía seguro en algo. Si ser seguro, sí, y esto es pesado. No dudo que el anciano con el muchacho me traerán y sanarán, si aquí habrá solamente un pie por el pie anterior. A quien sobre la guerra es necesario el dinamitero-inválido, cojo o curvo, esperaremos que todo pasará. Es tan necesario. Es necesario que pase. La vez es necesario, significa pasará. Hace mucho vivo ya así. Por el momento esencial y las consecuencias previstas. No siempre previsto, pero siempre en espera de peor. Y cuando comienzan, todo se decide en cierto modo. Tan bruscamente todo se ha cambiado, Berrendo no ha matado, a nadie ha matado vivo. El sordo tiene suerte entonces menos. Todo al contrario entonces era, y los aviones eran enemigo. Solamente la muerte siempre igual, y la vida muy diverso. Esto es su sentido, una variedad de la vida. La muerte mismo, siempre.
   El anciano iba al lado, a veces saliendo adelante, el muchacho cerraba este pequeño grupo. El anciano agarraba por la mano de Dzhordana, sin fuerzas que estaba en el cuello del caballo. El anciano temía que no se hayan soltado las cuerdas y Dzhordan no bajaría del caballo. Mientras tengan el cuerpo que ha debilitado, haciendo el asunto. Esto es bueno, pensaba el anciano, cada uno debe hacer el asunto, el dinamitero explosiona los puentes, pasto el ganado y cultivo la tierra, el muchacho crece mí ayuda, la república destruye a los franquistas, los guerrilleros combaten en el reverso, y los ayudamos. Significa nosotros los guerrilleros, los guerrilleros españoles, los guerrilleros españoles, los soldados públicos, es un poco solemne parecía a ello, pero el anciano no pensaba en esto, pensaba, cómo podía pensar y como era en realidad.
   Habiendo levantado entre los árboles espaciados a la cima de la montaña, han salido al calvero, y el anciano examin con atención, habiendo parado, los alrededores que se adhieren a la pena, sobre que cuesta han recogido a Roberto Dzhordana. De nada sospechoso no era visible, solamente detrás de ellos, iba a la izquierda todavía el humo, extinguían por lo visto, se descomponían los árboles después del bombardeo. Delante, por cuanto bastaba el ojo, extendía el espacio montañoso en general cubierto con los bosques, en algunas partes asomaban solamente los calveros verdes, con las manchas rojas y rosadas de los colores y los arbustos que florecen. La nieve casi en todas partes ya стаял blanquecía solamente en la sombra de algunos árboles y cerca de las rocas que salían entre el océano de la verdura, lugares plateado, como si se cubierto de la escarcha. Pero esto era no la escarcha, y las huidas jóvenes de los pinos.
   El anciano se ha quedado es contento de la observación, ha mirado el nieto también en silencio que miraba por la dirección de la mirada del abuelo, ha reparado las cuerdas y ha soltado al caballo cuesta abajo, en seguida habiendo escondido entre la vegetación espesa esta cuesta salía al sur, y era más cubierto por los árboles y el arbusto.« Entre aquellas dos montañas, hay un sillar, por ella de la hora dos y nosotros casi en casa, - pensaba el anciano, - sólo para este muchacho, el dinamitero, ha sostenido. A ello es muy enfermo ahora y él por tiempos pierde la conciencia, es final mejor, sin conciencia, no tan, pero sólo para no lo ha perdido para siempre. Sin embargo Pablo la persona cruel que Pilar, - él la escucha casi siempre, especialmente últimamente, cuando su grupo se ha convertido en los habitantes regulares montañosos y no hacía ningunas salidas desde el tiempo de la explosión del tren. Podrían, y tomar al muchacho consigo. Él mismo no ha querido, exactamente. Ha decidido así, de él es propio y si no los aviones, él moriría exactamente. Ha muerto obligatoriamente. Esto así como es justo. Que los aviones no iban a bombardear el grupo de los jinetes que corría a todo correr de La-Granhi detrás del grupo Pablo y Pilar. Pero lo han bombardeado, aunque no me está claro, por qué. Puede ser, los pilotos han visto a los jinetes, puede todavía que. La república no conduce la llegada aquí, el ejército no se ve en absoluto. Pero puede ser se acercarán todavía, los refuerzos a los fascistas no existen aquí ningunos. Y esto es justo, si no hay refuerzos, para que aquí comenzar, – pensaba el anciano – ya que es necesario destruir al enemigo, y no las montañas, la montaña pertenecen a la República. »Del último pensamiento él se ha puesto de buen talento y ha pensado apenas que es necesario recorrer los lugares de nieves para no dejar las huellas, aunque estaba seguro que por la mañana de la nieve habrá solamente unos calveros mojados y esto no por mucho tiempo.
   Penetraban es tardo. Los caballos no podían cansarse. El anciano guardaba el guerrillero y los caballos, él estaba seguro que más vale conducir más despacio a él en la aldea, que más rápidamente y definitivamente rematar al muchacho por el viaje rápido.« Después de tales bombardeos a nadie y en la cabeza no llegará a perseguirnos, nadie sabe que éramos aquí, y nadie veía a este muchacho. El tronco del autómata era completamente frío, entonces él y no disparaba de él. No ha llegado a tiempo, como han comenzado a bombardear de repente. Cuál esto, morir casi de las bombas. Cuál esto, cuando los compañeros te han dejado cubrir retirada, que incluso por tu voluntad. Podrían no preguntar, y echar al caballo, como el saco con las provisiones. Entonces podrían alcanzar a todos, si ha comenzado la persecución. Si sabe Pablo que la persecución de ellos no existen, con seguridad ha adivinado ya, él este Pablo astuto, y Pilar la mujer inteligente, es puntual como mi Soledad. María Soledad. Repondrá rápidamente al muchacho. Tiene que ir detrás de ella al muchacho, ahora al hermano, pero es es al lado. En la aldea nadie no dará al muchacho, lo esconderé sobre el desván, no se repondrá. Y no hay nadie a quien dar, la vieja Teresa con el hijo loco, sí mis parientes, el hermano primo segundo con la familia. Y quien dar, a no ser por llegarán de improvisto casualmente los franquistas, pero va la llegada y han dejado la posición.»
   Hasta el pueblecito Prodera era ya cerca. Su vía subía a la montaña, se oscurecía alrededor el pinar continuo y muy espeso. El sol poniente no podía atravesar aquí y, aunque no ha pasado, y se ha escondido solamente detrás de la montaña a la derecha, ha oscurecido alrededor.
   Los viajeros han salido del bosque frondoso y han entrado en la nube formada por la niebla y que estaba en el sillar entre dos montañas. Por el sillar se tiraba ya presente, aunque subterráneo, y el camino no fuerte recorrido, - dos vías, y entre ellos la alta hierba montañosa. Delante se tiraba a la izquierda el redil para el ganado, rodeado por la cerca de las pértigas largas y negras que se han mojado en la niebla. De ellos goteaba el agua. El ganado no se veía. Se ponían negro después dos casas, y un de ellos se escondía medio en la espesura del bosque. Las casas eran negro de la baldosa esquistosa que cubría ellos de arriba a abajo. Ni el fueguecillo, ni la persona, aunque no era tanto tarde. Han llegado en el silencio completo a la casa que estaba a la derecha y se escondía parcialmente en el bosque, han parado los caballos.
   - Álvaro, ti en seguida езжай por la abuela, - ha dicho el anciano, - di Soledad que a nosotros herido, que en seguida tomará las drogas y comienza a curar al muchacho. A casa ya, esto es puntual. Es Aquí al lado, езжай, el muchacho y tráela más bien aquí, al guerrillero es completamente malo.
   El muchacho ha saludado, ha desenvuelto al caballo y se ha perdido en la niebla.
   El anciano ha desatado la cuerda que retiene herida, ha dado una vuelta alrededor al caballo de aquella parte, donde había un pie sano, y despacio, habiendo puesto bajo él todo el cuerpo, ha arrastrado Roberto a él a la espalda. Roberto Dzhordan ha abierto los ojos. El anciano ha ascendido despacio con la carga a la buhardilla de la casa, y también despacio, ha echado herido en la cama, simple, con los respaldos de hierro en espiral. Después él ha desatado de pino el palo del pie y ha examinado el pie. La cadera, a través de los pantalones rotos de la lona ha oscurecido de la hemorragia interna. El anciano, balanceando la cabeza, ha bajado hacia abajo, ha vertido en el vaso de la bebida espirituosa, casi el alcohol del botellón grande envuelto tapado por la panocha de maíz, de que eran quitados los granos.
   Bisbisando él bajo la nariz, él con el vaso en la mano y la manta tomada sobre el piso bajo, se ha levantado al desván.
   Es una bebida buena, el muchacho, sin embargo, muy fuerte, pero aquí en las montañas sin él no pasar, y a ti será en el momento justo. Lo hacemos de la torta de oruja de parra, añadimos el endrino y las hierbas diferentes. Ello más con fuerza el aguardiente, el muchacho. Lo necesitas, es obligatoriamente necesario, - condenando, el anciano ha puesto bajo la espalda Roberto la almohada y ha puesto el vaso a sus labios.
   Roberto Dzhordan ha sorbido y no se ha ahogado. La respiración сперло y las lágrimas han actuado de los ojos, él ha aspirado el aire y ha tenido un acceso de tos, el pie en seguida ha respondido por el dolor vivo. Pero el dolor ha pasado rápidamente, y por el cuerpo se ha desbordado calurosamente, el techo del desván se ha puesto a nadar ante los ojos, y la conciencia se ha aclarado. Por la escalera se han oído los pasos, iba no uno. Han entrado el muchacho Álvaro y la mujer vieja parecida a Pilar, es considerablemente mayor solamente. Los cabellos canos han salido de la marcha rápida de debajo del pañuelo negro, los ojos oscuros miraban con agudeza y claro, las arrugas no estropeaban a la persona, en las manos tenía el saquito de lienzo con las hierbas.
   - Baja, Álvaro, enciende el horno y calienta las aguas, pon allá las vendas, y que hervirán, tira allá el cuchillo, tiene que el pie cortar, - por el vistazo experto examin el pie del herido y ha movido la cabeza, - así a nosotros el hueso no reducir, tiene que cortar.
   Se ha vuelto al anciano:
   - ¿Él no el español?
   El anciano ha balanceado negativamente por la cabeza:
   - No, pero él por la República, Soledad.
   - Bastará estar y mirar, - ha refunfuñado la vieja, - baja y sigue que Álvaro haga todo.
   Cuando el anciano se ha ido, se ha acercado más cerca y ha mirado atentamente ante el herido.
   Dzhordan ha abierto los ojos y la miraba.
   Ha sonreído y lo ha acariciado por los cabellos, enderezándolos:
   - El won que a ti los cabellos largos claros y los ojos hermoso. La persona buena, - удовлетворенно ha concluido y ha salido tras del anciano.
   En unas medias horas ellos se han levantado de nuevo a Dzhordanu. Él ha conseguido mir alrededor y acostumbrarse a una nueva vivienda. En el rincón a lo largo de la pared estaban плетенные las cestas, por las paredes colgaban los manojos de la hierba que aturden el aire y publicando el aroma sazonado, una ventana, cerca del catre, era entreabierto y tiraba de allá por el aire fresco montañoso, el olor húmedo y espeso, que llenaba todo alrededor, de los pinos y mezclandose con los olores de las hierbas, creaba el conforte y la tranquilidad. Era muy silenciosamente.
   Soledad se ha acercado a Dzhordanu con el jarro en la mano:
   - Los alcaravanes es aquí al muchacho, no temas, la cabeza se mareará, y te dormirás rápidamente, y a tú corregiré tu pie. Bebe, no temas, aquella lo bebía ya, solamente he añadido allá la cocción de las hierbas, que dejan el en paz y que reprimen el dolor. Es a ti no es posible mientras, y esto te daríamos de comer. Se despertarás mañana y cantas. Sufre y bebe, - ha llevado el jarro a los labios Roberto, él ha aspirado el olor conocido del aguardiente casero de parra añadido por las hierbas, de que la bebida ha adquirido el tipo del coñac, él ha pensado: «el Whisky de casa, y ahora, algo como italiano грапы, pero con las hierbas, como en el vermú.»
   Él bebía la garganta no interceptaba, y por las paredes de la laringe, como si que se ha cubierto de escarcha, la bebida se ha vertido tranquilamente en él sin resto. Él ha secado los labios por la manga, ha sonreído y ha sentido que se derrumba a algún lugar profundamente.
   - Da, el anciano, luce, y ti Álvaro, ayuda, - se ha inclinado sobre Roberto, cortaba con destreza la pernera y ha desechado los pedazos en las partes.
   Luego ha frotado la cadera de la parte exterior por el aguardiente casero, ha tomado el cuchillo en la mano, en el instante ha detenido la mano, algo ha musitado es apenas audible a él bajo la nariz y con seguridad, pero cuidadosamente, ha pasado por el cuchillo a lo largo del hueso roto. El anciano se ha vuelto las espaldas, y Álvaro era todo ojos.
   - La sangre no basta, esto es malo, ha estado cocido a punto, - bisbisaba, habiendo inclinado sobre la herida, y por las dos manos se ha cogido por el hueso estropeado, - es bueno que el hueso no está para el fin ha sido roto, se tiene todavía, le somos ahora repararemos. Джордан algo ha pronunciado en el sueño, y la vieja, llevando las manos en la herida, y sin mírarla, a tientas, algo ha reparado allí, ha apretado, después ha extendido de nuevo. Las gotas del sudor han actuado a ella sobre la frente, las manos eran por las muñecas en la sangre.
   La lámpada en las manos del anciano temblaba, él ha cambiado la mano y ha atado la mecha, el aceite ha dejado de crujir y luz se hacía mejor.
   - Ahora lleva aquí la lámpada, miraré que ha hecho, el anciano, - ha dicho, habiendo vuelto la cabeza al marido.
   El anciano ha acercado la lámpada a la herida, de costado de la cabeza inclinada de Soledad. Ha mirado atentamente el pie, удовлетворенно ha balanceado por la cabeza, y empezaba a reparar exactamente por dos manos la incisión, apretando sus bordes.
   Ha tomado la aguja grande, con la vena delgada, pasada en ella, de un animal, y empezaba a coser tranquilamente el pie, como si ante ella haya no un pie de la persona, y uno рукоделье. Habiendo cortado los fines, ha atado son hábiles y rápidamente al vapor de los nudos, de nuevo por el cuchillo cortaba los fines y разогнулась. Habiendo tomado un par de las tablillas, es llano выструганных, los ha aplicado al pie herido de dos partes, ha ordenado levantar y tener al anciano el pie, y ha empañado por su lienzo puro cortado a los pedazos, así que el pie ha aceptado el tipo aseado.
   La sangre no se veía ya, ha cubierto Dzhordana por la manta y ha manoteado a los ayudantes, mostrando que es necesario dejarlo en paz.
   Han salido y han medio cerrado la puerta. Джордан dormía, tan con fuerza que a ello de nada soñaba, hasta María. «El berro verde y el agua roja en el arroyo montañoso. Esto no me asombra. Esto no me alarma. Es necesario llegar hasta la ensalada y arrancar el manojo, pero como hacerle, si no me veo. ¿Y esto quien? ¿Ансельмо? ¿Фердинандо? ¿La ale de Sordo? Quien esto, al fin, y por qué él me mira y nada habla. ¿Que hablarle? He muerto o muero, no sé, sé solamente que todo arde alrededor. Los árboles arden, pero la llama no se ve, el arroyo arde, pero continúa la vía de agua, la hierba de verde se convierte en escarlata, en todas partes fuego y en todas partes mí, pero no existo en ninguna parte. ¿Sobre que me es la lengua recientemente esto ha pensado, en español? Y en que pienso en general, no en inglés. Por qué no en inglés, mí el americano y el republicano. Que esto tiene la importancia. Si y en la lengua pienso en general, y si pienso. Piénsalo o su ausencia total, no sé, no tiene el significado. Es importante solamente que es necesario explosionar el puente y obligatoriamente volver a Goltsu. ¿Para que volver? Realizar una nueva tarea, explosionar otro puente, o el tren, o el almacén militar. Me son necesarios los detonadores, Pablo ha echado mis, ahora a mí explosionar el puente no hay nada para. Había solamente una granada, pero esto matará Anselmo, el anciano bueno. La única cosa en este grupo, el soldado presente. El soldado, que no quiere matar, es al soldado presente. Esto no el asesino. Es importante salvar la República. El soldado de la República por tal debe ser, esto no el fascista. Como arde el pie, probable, la llama ha llegado ya a mí, el pie arde fuego se forma a los riñones. Donde mi revólver, él era a mí sobre el cinturón, junto con la cuerda, o la he desatado, no recuerdo. Es necesario mirar. No se ve de nada. De mí no se ve también. Entonces a quien esto tan calurosamente, no a mí y quien esto arde, no yo. Tan más vale Aquí, María, tan bien, no arregles la mano, tenla, allí de mí más vale. Mucho mejor. Ten, María, la mano.»
   Soledad estaba al lado. Roberto ardía todo, y lo miraba es inquieto y algo cuchicheaba sobre. De vez en cuando frotaba a ello los labios por el agua fría, mojando la mano en la escudilla. O ha acompañado con la mano mojada por la frente, deteniéndola y balanceando la cabeza. Temía la fiebre y no podía comprender, regular es la fiebre de la herida o ya la inflamación del organismo. Cuando ha puesto otra vez la mano en la frente de Roberto Dzhordana, él se ha aplacado, ha dejado de agitarse, bisbisar y ha llamado completamente claramente a María. María Solidad ha sonreído y ha alisado sus cabellos mojados que han cubierto la frente, ha arreglado por su mano cuidadosa de la frente, después ha puesto de nuevo la mano en su cabeza. Era muy silenciosamente. La noche cerrada. Detrás de la ventana pequeña medio abierta para abastecer el aflujo del aire libre, había unos árboles oscuros, por las partes superiores oscureciendo y sin aquel el cielo oscuro. La luna no era. Completo безлуние, la luna negra. Солидад pensaba que esto no el mejor tiempo para la cicatrización de la herida, sí todavía такоей serio. Creía profundamente en las fuerzas de la naturaleza, no sabía nada más. Cerca de la cama el anciano ha puesto la mesita pequeña rudamente acoplada de las tablas cepilladas. Sobre ello la vieja ha puesto algunos frascos con las cocciones de las hierbas, estaban unos lomos, las hojas secas. A veces mojaba en el frasco el trapo puro y frotaba por ella el pecho herido, su persona, el labio. Detrás de la ventana aclarecía despacio, como esto es en las montañas, hasta el primer rayo que ha atravesado por la montaña, que ha cubierto del bosque. Pero mientras el rayo no sea y era silenciosamente, es solemne y silenciosamente. Roberto ha dejado de agitarse. Él ha vuelto a la persona mojada de lado y respiraba profundamente y exactamente. Soledad ha estado todavía, ha escuchado su respiración, después se ha levantado silenciosamente, ha abierto la media naranja de la ventana, ha reparado obsequiaba en los pies Roberto y выщла, bajando por la escalera. En предрассветный la hora todo en la casa dormían, excepto ella. No podía dormir y ha cocido a él el café. Estaba cerca de la ventana y miraba, cómo despacio розовеют las partes superiores de los pinos, oía, cómo los pájaros reviven poco a poco en el bosque, sentía, cómo se levanta el viento suave y se pone a balancear los pinos, - han comenzado a crujir y hacer ruido por las ramas. El chirrido fácil en la combinación con щелестом de las agujas de pino. Caía de vez en cuando la piña vieja, sordamente habiendo golpeado sobre la tierra cubierta por las agujas de pino, justo la ardilla los arrojaba o el viento. El viento intensificaba, empezaba a callar después y había unos brillos solares que han penentrado profundamente en el pinar, habiendo pintado los troncos en el color es tierno-rosado.
   Soledad estaba cerca de la ventana. Después se ha levantado, ha reparado el vestido negro, el pañuelo sobre la cabeza, ha puesto el delantal castaño oscuro, habiéndolo atado detrás, y se ha puesto a preparar el desayuno.
   Roberto ha abierto los ojos, cuando el sol ya iluminaba con todas las fuerzas el bosque y el pueblecito de algunas casas, y la montaña alrededor, cubierto con el manto denso de bosque.
   Él ha visto el techo sobre él, las vigas de madera del desván, ha movido los ojos a un lado y ha discernido por completo la buhardilla pequeña. Él recordaba todo y ha adivinado que el anciano con el muchacho lo han traído aquí.
   La tentativa de levantar la cabeza para mirar que allí con el pie, se ha dado por el dolor vivo en la nuca, la pared y el techo han comenzado a balancear él ha cerrado los ojos. Pero el sueño se ha ido ya. Habiendo esperado, cuando dejará de girar la cabeza, él ha levantado con gran esfuerzo la cabeza y ha mirado los pies. Eran las dos en sitio, e izquierdo recordaba el cajón para la ametralladora, que él veía sobre el parque de artillería en la Valencia. Él la ha palpado a través de la manta y ha sentido el árbol firme. Las fuerzas desechar la manta no era. Roberto ha bajado la cabeza a la almohada.
   Ha entrado Solidad con los vasos en la mano, en que era la cocción uno las la hierbas. Ha comprendido que él no duerme, aunque Roberto Dzhordan ha cerrado los ojos. Soledad ha puesto el vaso a la mesita y las aldeas. Roberto ha abierto los ojos. Soledad ha sonreído:
   - Buenos días, el muchacho. Veo, has ido a la enmienda. El pie en orden, el hueso es reducido bien, ahora esperaremos, mientras consiga, - ha sonreído más ampliamente, y su persona como si se hacía más clara, y los ojos oscuros, en absoluto viejo, han comenzado a chispear, - me conoces, María, por la noche me llamabas. ¿O no de mí? Claro, no de mí. Pero estoy segura que la española, joven y hermoso. ¿La verdad es que el muchacho?
   Roberto ha asentido con la cabeza. A ello era bueno.







Cвидетельство о публикации 358219 © Шахвердов А. В. 23.08.11 09:30

Комментарии к произведению 1 (3)

Понятно.

Наденька, там рядом есть текст на русском языке. Хотя, может быть Вы и испанским владеете. Совсем по-другому все воспринимается на испанском языке. Поразительно.Только в процессе написания понял, почему Хэмингуэй так много вставок сделал на народном (повседневном, разговорном, бытовом) испанском языке, даже не на литературном - звучит очень торжественно и значительно любой пустяк.Вот возмите любое предложение для интереса, прочитайте на русском, осмыслите и потом его же на испанском прочтите.

Попытаюсь. Но мысль на родном языке безусловно теряет свою прелесть при переводе. Это особенно чувствуется в песне Бессаме муче.

Полностью согласен с Вами, Наденька.

Если учесть, что мысль, высказанная вслух всегда есть ложь, то двойная ложь есть вторичная мысль, то есть - переводная. С другой стороны, переводчик практически соавтор.Так что читая перевод, читаем не автора, а его интерпретатора.Совсем другое дело, когда делаешь не перевод, а оживляешь тех, кого автор почти убил. Пусть даже и для собственного успокоения - все имеет смысл, вдруг где-то рядом они и продолжат жить.